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1971-01-01

Salsa, núcleo puertorriqueño

La salsa, como industria de Nueva York, tiene un núcleo puertorriqueño. Esa frase necesita una segunda frase de inmediato: el son cubano, la rumba y el mambo son parte de la sangre de la música, y los músicos cubanos — Celia Cruz entre ellos — no son invitados a borrar. Este ensayo no anexa a Cuba. Tampoco finge que el sonido de los años 1970 se hizo en La Habana y apenas se envió. Se hizo en Nueva York, en gran parte por puertorriqueños, en clubes y en Fania Records.

Johnny Pacheco, un director dominicano, y Jerry Masucci fundaron Fania en Brooklyn en 1964. La plantilla que definió los años 1970 incluyó a Willie Colón, Héctor Lavoe, Ray Barretto, Eddie Palmieri, Cheo Feliciano, Ismael Rivera y los Fania All-Stars. Lavoe venía de Ponce; Colón del Bronx; Barretto era nuyorican; las orquestas de Palmieri eran una escuela de Nueva York por su cuenta. El recuento de Carnegie Hall de la historia de la salsa de la ciudad trata a Fania como el sello que convirtió un sonido de barrio en una palabra global. El concierto de los All-Stars en el Yankee Stadium en 1973 es el pico público. La fecha de 1971 de este ensayo marca los años en que la palabra salsa y el catálogo de Fania se trabaron para un público masivo.

Lo que es puertorriqueño en el núcleo es el español de la calle, el mordisco de trombón de Colón, la voz de Lavoe, la conga de Barretto, la demanda nuyorican de que la música hable por El Barrio, y las cameos de cuatro que ataron el sonido a la isla. Lo que es cubano es la clave, el motor del son montuno y una generación de arreglos que Pacheco nunca negó. Dominicanos, judíos e italianos de Nueva York estaban en el cuarto. La honestidad es una lista, no una bandera plantada en la isla de otro.

No archive la salsa como «música latina» sin una ciudad. La ciudad es Nueva York. El núcleo, para este diario, es puertorriqueño y nuyorican. Cuba está presente en una frase clara, luego nos quedamos aquí: Colón, Lavoe, Barretto, Palmieri y la gente que los bailó en el Bronx y en San Juan el mismo fin de semana. Un alarde que borra a La Habana es tan falso como un alarde que borra a El Barrio. Esta página se niega a ambos.

Fuentes: Carnegie Hall, Salsa’s Connection and Evolution in New York; New York Times, The Return of Fania (4 de junio de 2006). Cierre 2026-08-22.